Clynelish: El ADN montañés de Johnnie Walker
Breves crónicas de Uisge beatha
Por Javier Ramírez Gómez
27/08/2026
Clynelish: El ADN montañés de Johnnie Walker
La destilería Clynelish fue fundada en 1819 por George Granville Levinson-Grower marqués de Stafford[1], en Sutherland en las escarpadas tierras altas del norte, en el pueblo de Brora, a poco menos de 3 kilómetros tierra adentro de la costa este de Escocia. Su nombre deriva del gaélico y significa “jardín en pendiente”. Se pronuncia (Klain-lish). Clynelish mantiene un lazo casi inescindible con la destilería Brora con la cual ha compartido historia, ubicación e incluso, el mismo símbolo, dado que las botellas de ambas destilerías resaltan la figura de un gato montés, inspirado en el escudo de armas de Sutherland.
Su constitución estuvo precedida de un ambiente convulso y socialmente trágico ocasionado por los desalojos forzosos de las tierras altas de principios del siglo 19. En términos generales, lo que ocurrió fue que los terratenientes se percataron de que era más productivo dedicar sus tierras a la cría ovina extensiva que alquilarla para la agricultura tradicional de pequeña escala; esta nueva visión del uso económico de la tierra ocasionó el desahucio de miles de arrendatarios que fueron expulsados a la fuerza de las parcelas que venían cultivando.
Las tierras de Sutherland no fueron la excepción, en ellas, el marqués de Stafford y su esposa, supervisaron el desalojo forzoso de 15.000 personas y la quema de más de 500 pequeñas granjas ubicadas sobre una extensión de 500 acres de su propiedad. Los expulsados salieron rumbo a Estados Unidos, Canadá o Australia. Otros se reubicaron en la costa, en asentamientos como Brora, para dedicarse a la pesca y algunos otros, fueron empleados por el marqués, en sus nuevos negocios, que iban desde una mina carbonífera hasta una fábrica de ladrillos, un taller de tejidos, una salina y una destilería de whisky.
La destilería fue construida en una de las granjas a las afueras de Brora y más que generar empleo, el marqués pretendía era darle un mercado estable a la cebada local producida por los antiguos arrendatarios reubicados en la costa y así mismo, competir con los destiladores clandestinos que le generaban malestar. Además, la disponibilidad de agua, carbón y mano de obra reafirmaron que era correcta su decisión de constituir Clynelish. No obstante, en sus primeros años la destilería no fue exitosa, tuvo variadas dificultades como, por ejemplo, el carbón, que resultó ser de mala calidad y no era apto para calentar los alambiques.
En 1846, fue adquirida por George Lawson & Sons que la dirigió de forma estable durante 50 años y le otorgó una reputación excepcional. En 1896, pasó a manos de una sociedad conformada por los mezcladores de Glasgow, James Ainslie & Heilbron y John Risk. Sus nuevos propietarios la convirtieron en una clásica destilería victoriana, la ampliaron, le construyeron nuevos almacenes y cómo no, le instalaron chimeneas con techos de pagoda. En 1912, la participación de Ainslie & Heilbron, fue adquirida por Risk y Distillers Company Limited (DCL). En 1916, John Walker & Sons también adquirió una participación en la destilería para asegurarse un suministro regular para sus mezclas, de las que Clynelish ya era un ingrediente primordial. En 1925, Risk vendió su parte a John Walker & Sons, que posteriormente se fusionó con DCL, quienes desde 1930 han sido sus únicos propietarios (Hoy Diageo).
En 1960, la destilería fue sometida por DCL a un proceso de modernización que contempló su conexión a la red eléctrica y la instalación de un sistema de calefacción interna a vapor para los alambiques en sustitución del uso de carbón. Sin embargo, su capacidad de producción seguía estando limitada al contar con solo 2 alambiques. Para aumentar su producción DCL inició en 1966, la construcción de una nueva destilería con 6 alambiques. Ocurrió entonces algo muy singular, durante el breve período de agosto de 1967 hasta agosto de 1968, las dos destilerías estuvieron operativas y produjeron simultáneamente, la nueva, denominada “Clynelish A” y la antigua, “Clynelish B”; los destilados de ambas eran indistintamente rotulados bajo la misma marca. La existencia de 2 destilerías con el mismo nombre generó preocupación a la Scotch Whisky Association – SWA, reprobando esta práctica[2], así las cosas, DCL decidió que la más antigua pasara a llamarse Brora y la nueva Clynelish.
En 1980, “el whisky Loch” conllevó al cierre de la antigua y pequeña destilería Clynelish rebautizada como Brora en marzo de 1983; tras el cierre de Brora, la nueva Clynelish continúo produciendo grandes cantidades de destilado que debido a su textura aceitosa y cerosa se mantuvo como un ingrediente clave para los whiskies de Johnnie Walker, dado que les permitía a los maestros mezcladores mantener la consistencia del blend. Es, por ejemplo, un componente esencial del Gold Label Reserve.
Clynelish ha cumplido un rol principal como proveedor de malta para las mezclas y por eso su incursión en el mercado como single malt solo se produjo por primera vez en 1991 dentro de la gama Flora and Fauna, lanzada por United Distillers; también se incluyó en la serie Rare Malt Selection que comenzó en 1995. Su categorización como un single malt por derecho propio tuvo lugar con su selección en 1998 para hacer parte de la colección Classic Malt y con el lanzamiento a partir de 2002 de la expresión de 14 años.
La destilería tiene como fuente de agua el arroyo Clynemilton[3], que fluye sobre rocas ricas en minerales. La malta proviene de Black Isle a una hora al sur de la destilería y es comprada en la maltería Glen Ord, carece de presencia fenólica. Para la maceración se disponía de mash tun de hierro fundido con tapa de cobre instalado en 1967, el cual fue sustituido en 2017 por uno nuevo de acero inoxidable de 12.5 toneladas, tipo Lauter del que se obtiene un mosto claro. La fermentación se realiza en 8 washbacks de madera abeto douglas con una capacidad individual de 58.000 litros y 2 washbacks de acero inoxidable; es larga, 86 horas para obtener un wash con intensos aromas tropicales y afrutados.
Para la destilación cuentan con 3 pares de alambiques con la particularidad de que los 3 alambiques spirit still son de mayor tamaño que los wash still, estos últimos son de 25.000 litros mientras que los primeros son de 26.000 litros. Todos los alambiques están dotados de un “oggie”, esto es, una barriga o bola en la base del cuello que busca promover el reflujo. Los condensadores son de carcaza y tubo. El new make spirit es ceroso y ofrece notas cítricas con un ligero toque mineral/ozonizante. El elevado volumen de producción hace imposible que el añejamiento se efectúe in situ en las bodegas de la destilería por lo que la mayor parte se realiza en los almacenes centrales de Diageo y en los 2 almacenes de la destilería se añejan aproximadamente 6.000 barricas. Para la maduración se usan mayoritariamente barricas de roble americano y algunas barricas de roble europeo principalmente de jerez oloroso. Su capacidad de producción es de 4.8 millones de litros anuales.
Su centro de visitantes fue modernizado dentro de un plan comercial de Diageo para destacar cada uno de los 4 hogares espirituales de Johnnie Walker, los otros 3 son Cardhu, Caol Ila y Glenkinchie, todos ofrecen una experiencia de primera clase no solo para los entusiastas del legendario caminante si no del whisky en general.
He disfrutado en muchas ocasiones la expresión de 14 años, a 46% de ABV, se trata de un whisky que me gusta bastante por su textura cerosa y su equilibrada combinación de notas frutales, salinas y especiadas, pero no voy a hablarles de este reputado whisky clásico sino del Clynelish Distillers Edition 2020 que probé hace poco durante una estupenda cata ofrecida por mi gran amigo de infancia Robert Donado con ocasión del reencuentro con otro entrañable amigo, Mañe Gómez, que no veíamos hace más de 25 años.
Esta botella Distillers Edition 2020 viene al 46% de ABV y ha sido doblemente madurada y acabada en barricas de jerez oloroso seco. A la vista presenta un color ámbar. En nariz, es de intensidad media muy presente los aromas a frutos secos especialmente las pasas, hay también una fragancia amaderada. En paladar, es limpio, untuoso, equilibrado, se siente un sabor a manzanas rojas y nueces. El final es medio emerge una nota amaderada, una salinidad muy gentil y una calidez especiada que se desvanece agradablemente. Me gustó, fue el whisky con el que abrimos la cata y a todos nos pareció muy placentero.
Unos whiskycitos para celebrar la vida, ¡Slainte Mhath!
[1] En 1833 el marqués de Stafford y su esposa se convirtieron los primeros duque y duquesa de Sutherland.
[2] En 1975 se promulgó una nueva legislación que ilegalizó la operación de 2 o más destilerías con el mismo nombre.
[3] El arroyo Clynemilton fue un destino muy codiciado durante la fiebre del oro del siglo 19 porque contenía importantes reservas del preciado mineral y se dice que aún es posible hallar oro en él.






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